Todas las personas tienen derecho a asegurarse de que los alimentos que comen sean inocuos y aptos para el consumo.

Las enfermedades de transmisión alimentaria y los daños provocados por los alimentos son, en el mejor de los casos, desagradables y, en el peor, fatales.

Pero hay, además, otras consecuencias…

Generan pérdidas de ingresos

Provocan desempleo y disputas

Afectan al comercio y turismo

Ocasiones pérdidas y es costoso

Pueden influir negativamente en la confianza de los consumidores